Lu
Diseño
Convierte ideas confusas en interfaces y piezas visuales que se entienden a la primera. Le importa el detalle y la coherencia: cada tipografía, cada color y cada espacio responde a una decisión, no a una casualidad.
La Ratonera Digital nace en 2024 con una idea muy concreta: una agencia donde no hubiera agencia. Sin account manager que no sabe lo que vendes. Sin intermediario que traduzca tu brief tres veces antes de que llegue a la persona que va a hacer el trabajo. Sin factura sorpresa al final del mes.
Llevamos años trabajando con tecnología y marca en distintos sectores. Y la observación se repite: las pymes españolas pagan demasiado por lo que reciben. Pagan por software inflado. Por agencias que cobran horas y entregan poco. Por proveedores que tratan al cliente como recurso.
Lo curioso es que cuando rascas un poco, casi todas las agencias tienen el mismo problema: demasiada gente entre tú y la persona que hace el trabajo. Account managers. Project managers. Comerciales. Cada uno cobrando su parte. Cada uno traduciendo lo que dice el siguiente.
La Ratonera Digital existe para hacer lo contrario:
Sin agencia de por medio. Solo el equipo que va a hacer el trabajo. Te explicamos antes de cobrarte. Sabes en todo momento dónde estamos. Y cuando algo no compensa, te lo decimos.
Esto significa que algunos meses cobramos menos porque hemos recomendado a un cliente no contratar nada. Otros meses cobramos más porque la complejidad lo justifica. Lo que no cambia: cobramos por valor entregado, no por tiempo aparente.
— Una madriguera de gente que sí coge el teléfono.
Cuando trabajas con nosotros hablas con quien va a hacer el trabajo, no con quien lo va a vender. Esto es quién es cada cual y de qué se ocupa.
Diseño
Convierte ideas confusas en interfaces y piezas visuales que se entienden a la primera. Le importa el detalle y la coherencia: cada tipografía, cada color y cada espacio responde a una decisión, no a una casualidad.
Marketing e imagen de marca
Cuida que cada mensaje que sale por la puerta se entienda fuera y refuerce la marca por dentro. Cuenta historias que enganchan sin caer en lo barato y vigila que la imagen sea coherente en cada soporte.
Desarrollo, automatizaciones y producto
Le importa más resolver bien el problema que estrenar tecnología. Convierte conversaciones en arquitectura, monta las automatizaciones que devuelven horas al equipo y se asegura de que lo que se entrega funcione años, no semanas.
Cuatro reglas que aplicamos a cada decisión. Si un día las rompemos, te invitamos a echárnoslo en cara.
Lo que te entregamos lo hacemos nosotros. Diseño, código, contenido, gestión de redes, automatización. Si un día hace falta alguien de fuera (locución profesional, una gestión legal muy específica), te lo decimos antes de empezar y trabajamos con personas de confianza que conocemos.
Si vamos retrasados, te lo decimos. Si nos equivocamos, te lo decimos. Si una decisión tuya nos parece floja, te lo decimos. No vas a recibir nunca una llamada de "todo está perfecto" justo antes de que algo explote.
Si no entiendes lo que te explicamos, es culpa nuestra, no tuya. Hablamos contigo en idioma humano. Si en algún momento te suena a chino, párasenos y lo reformulamos. Sabes en todo momento qué estamos haciendo y por qué.
Validas cada paso antes de que se cobre. Ves avances semanales. Tienes documentación al cierre. Cuando termina el proyecto, todo lo que se ha hecho está claro, ordenado y sin partes opacas. La caja negra no es nuestro modelo.
Cuatro pasos. Sin oscurantismo entre uno y otro. Tú decides cuándo seguir, y nosotros tenemos que explicártelo bien antes de cobrarte nada.
Una llamada. Sin venta. Nos cuentas qué te quita el sueño, qué te roba tiempo o qué te frena. Tomamos notas y hacemos preguntas incómodas.
Propuesta concreta, en idioma humano. Alcance, hitos, precio cerrado y resultado que vas a notar. Si algo no compensa, te lo decimos.
Construimos en sprints cortos. Cada semana ves avances reales y los validas. Sin sorpresas al final, sin cajas negras.
Te formamos, dejamos documentación clara y seguimos disponibles. No desaparecemos cuando facturamos. Estamos cuando vuelvas a necesitarnos.
La forma más rápida de saber si encajamos es hablar 30 minutos. Sin propuesta inflada, sin venta agresiva, sin remarketing molesto después. Solo una llamada honesta.